Informe basado en la encuesta abierta

Aproximadamente la mitad de los correctores tienen una antigüedad en la profesión mayor de 5 años, aunque existe una proporción importante de gente con menos de 2 años en la actividad (25 %), lo que demuestra que nuestra profesión está creciendo. Por eso es fundamental consolidarnos como grupo. Desde PLECA nos proponemos fortalecer nuestros vínculos y, sobre todo, estar atentos a las necesidades de todos los profesionales, en particular de los más noveles.

Solo para el 35 % de los correctores, esta actividad representa el ingreso principal, y para una proporción muy alta, de algo más del 45 %, esta genera solo un ingreso esporádico. Asimismo, un 40 % de los correctores dedican a esta actividad algunas horas a la semana. Del 60 % restante, algo más de la mitad corrige a medio tiempo y el resto a tiempo completo. El 67 % de los correctores trabajan bajo la modalidad free lance y solo un 25 % trabaja en relación de dependencia; el resto lo hace bajo otras modalidades (incluyendo la de contrato por proyecto).

Más de la mitad de nuestros correctores han obtenido un título universitario o terciario de corrector en instituciones privadas (42 %) o públicas (11%). Una cantidad importante de correctores (casi el 33 %) tienen un título universitario afín, como Licenciado en Letras, Licenciado en Ciencias de la Comunicación, Editor, Traductor o Profesor de Lengua o Literatura. A la vez, existe alrededor de un 15 % de correctores que se reconocen a sí mismos como correctores “de oficio”, sin titulación. Uno de los objetivos inmediatos de PLECA es ofrecer cursos de capacitación en áreas puntuales de la lengua que todo corrector debe dominar; estos cursos pueden ser especialmente útiles para quienes componen este último sector.

Con respecto al grado de especialización que presenta el ejercicio de la profesión en este momento, la corrección científico-académica es la más frecuente; a esta le sigue la corrección literaria. La corrección periodística y la de materiales educativos ocupan el tercer lugar, con similar proporción. Muy poca gente corrige material publicitario o material jurídico-administrativo, pese a la trascendencia social que dichos ámbitos tienen. En lo que respecta al ámbito jurídico-administrativo en particular, cabe destacar la reciente realización en San Millán de la Cogolla, España, del XII Seminario Internacional de Lengua y Periodismo bajo el lema “Lenguaje claro, reto de la sociedad del siglo XXI”, así como la redacción y publicación de documentos oficiales en países de Latinoamérica, entre ellos Lenguaje claro (Secretaría de la Función Pública, Estados Unidos de México, 2007) y Guía de lenguaje claro para servidores públicos de Colombia (Departamento Nacional de Planeación, Colombia, 2015). Aspiramos a que nuestro país también disponga de documentos de referencia en la materia y creemos que PLECA puede desempeñar un papel importante en este camino.

Frente a la consulta de las áreas de mayor interés, una amplia proporción de correctores indicó estar interesados en la elaboración de presupuestos (53,8 %) y en los mecanismos de inserción en el mercado laboral (57,7 %). También muchos manifestaron interés en capacitarse profesionalmente (46 %). Algunos colegas hicieron alusión a la conveniencia de generar una colegiación (similar a la que tienen los traductores) y de buscar algún mecanismo de regulación de tarifas, como una forma de valoración de la actividad y de protección laboral para el corrector.
Por último, cabe señalar que la mayoría de quienes respondieron a esta encuesta fueron correctores de Buenos Aires (CABA y Gran Buenos Aires) y de Córdoba, aunque también se hicieron eco de esta convocatoria colegas de localidades de San Juan, Salta, La Pampa, Mendoza y Río Negro. Nos alegra mucho saber que los correctores tenemos presencia en diferentes lugares del país.

Es evidente que la situación de nuestros correctores dista de ser la ideal. Como se ve, la mayoría de los correctores, al trabajar como free lancers, se encuentran en una situación de precariedad y vulnerabilidad laboral, y no logran que esta actividad sea su fuente de ingreso principal y estable, pese a que el tiempo dedicado suele ser considerable. Asimismo, el hecho de trabajar de manera aislada ―sabemos que típicamente el corrector free lance corrige desde su casa― otorga muy poca oportunidad de intercambiar ideas con colegas, de consensuar puntos de vista. Esto sin duda atenta contra la posibilidad de lograr un legítimo reconocimiento de nuestra profesión. La necesidad de encontrar mecanismos de regulación de tarifas se percibió en esta encuesta como un tema de altísima prioridad, directamente vinculado con la valoración de nuestra tarea. En este sentido, queremos decir que en PLECA hemos comenzado a encarar esta importante cuestión de los honorarios confeccionando un documento guía, y estamos trabajando en la elaboración de un tarifario orientativo (que se encontrará a disposición de los socios) y un video tutorial, en el que se indicará detalladamente todo lo que el profesional corrector tiene que tener en cuenta a la hora de elevar un presupuesto de trabajo.

Ojalá PLECA logre motorizar un cambio favorable en este sentido y en muchos otros. Estamos convencidos de que, como enseña la vieja fábula de Esopo, la unión hace la fuerza.

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Dedicación a la corrección en términos de ingresos

 

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