Algunos consejos a la hora de presupuestar un trabajo

Al recibir una propuesta de trabajo de corrección (también vale para la edición y otras tareas afines), pueden ocurrir dos situaciones: que el contratante nos indique cuánto nos va a pagar o que, por el contrario, nos pida un presupuesto por nuestros servicios.

Si el contratante cuenta con un tarifario o presupuesto asignado

  • No hay demasiado que negociar en cuanto a honorarios. Podemos consultar el tarifario orientativo de PLECA para verificar si lo que nos piensan pagar dista mucho de lo que habitualmente se cobra por el trabajo que nos están encargando.
  • No obstante lo anterior, es fundamental tener en cuenta dos aspectos antes de aceptar o rechazar la propuesta:
    1. El TIEMPO con el que contamos para entregar el trabajo. La realidad es que eso depende del:
      1. Tiempo estipulado por el contratante, que debe darnos una FECHA DE ENTREGA del material.
      2. Tiempo REAL, CONCRETO, QUE PODEMOS DEDICARLE a la tarea. Por ejemplo: un máximo de 5 horas diarias, 5 días por semana.

Conocer el tiempo disponible es clave para evaluar si el trabajo “nos rinde”, y nos conviene tomarlo.

2. La COMPLEJIDAD de la tarea.

a) QUÉ SE ESPERA QUE HAGAMOS. Por ejemplo, si será solo corrección ortotipográfica; si se espera que trabajemos el estilo, la redacción; si implicará reunirnos con los contratantes, cuántas veces, si se cobrarán aparte esas reuniones, y cuánto; si implicará un cotejo con algún otro material; si será una corrección de original de autor, o de pruebas, o de plotters

En este punto resulta indispensable solicitarle al contratante  que nos envíe un capítulo o fragmento del texto, para poder evaluar de qué se trata la corrección realmente.

Es muy importante pactar todo esto desde el principio, para que todos los involucrados estemos hablando de lo mismo y para, igual que en el punto anterior, considerar si nos conviene tomar el trabajo.

 Si el contratante nos pide un presupuesto

  • Si no es nuestro primer trabajo, seguramente nos basaremos en nuestros antecedentes y armaremos un presupuesto sobre la base de alguno anterior.
  • Si es nuestro primer trabajo, podemos consultar el tarifario orientativo de PLECA para armar un presupuesto que nos convenga y que no “espante” al potencial cliente.

Tanto en un caso como en otro, podemos seguir esta serie de pasos a la hora de armar nuestro presupuesto:

  1. Estudiar bien la propuesta en cuanto a las tareas que se nos encargan. Consultar con el contratante todas las dudas que tengamos una vez realizado el análisis.
  2. Una vez aclaradas todas las dudas, elaborar el presupuesto. Por ejemplo:

a) Corrección de original de autor:

  • Generalmente, es un archivo en Word, de texto corrido. Suele cobrarse una tarifa por millar de caracteres con espacios, porque es muy fácil saber la cantidad exacta de caracteres utilizando el contador del procesador de texto. La fórmula para nuestro cálculo será:
cantidad de caracteres con espacios x tarifa
                                                                                  
                     1000

Si se nos pide pasar el presupuesto por página, podemos basarnos en que una página A4 en cuerpo 12 Times New Roman interlineado 1,5 con márgenes superior e inferior de 2,5 cm y laterales de 3 cm cada uno contiene un máximo de 2770 caracteres con espacios. Teniendo en cuenta el total de caracteres, podemos saber cuántas páginas con esos parámetros tiene el documento.

Se sugiere indicar que se cobrará un arancel adicional por hora de trabajo con el autor si la “oscuridad” del texto vuelve imprescindible mantener encuentros presenciales o virtuales con aquel (como orientación, se puede proponer una tarifa similar a la que cobra un profesor particular).

b) Corrección de páginas diagramadas:

  • Una vez diagramado (“plantado”) el libro, puede ser que nos pidan corregirlo en PDF con los programas Acrobat Reader o Acrobat Professional, o bien en InCopy, la herramienta asociada al programa de armado InDesign que permite modificar el texto, pero no los elementos de diseño, como ilustraciones y fotografías. En el mejor de los escenarios, nos enviarán una copia impresa para corregir en papel (si es este el caso, no es un punto menor acordar con el contratante si los gastos de mensajería correrán por cuenta de él o se los facturaremos como viáticos).

 

3. Por último, siempre se debe evaluar, como dijimos anteriormente, el tiempo y la relación tarea/retribución.